jueves, mayo 05, 2005

Batalla de Puebla el 5 de Mayo de 1862
Para los mexicanos la fecha del 5 de Mayo es día de asueto, y es que la mayoría no sabemos que pasó, realmente, ese día de 1862. La historia oficial nos dice que en los Fuertes de Guadalupe y de Loreto, en Puebla, se libró esta batalla en contra del ejército francés, que aunque no fue decisiva, incrementó la moral y la unidad de la República.
El jóven general Ignacio Zaragoza había reunido en Puebla a sus tropas, ordenado se levantaran barricadas en las calles y planeado hacer una defensa amparándose en tres eminencias que rodean la ciudad y en las que existían fortificaciones de cierta importancia: las de los cerros de San Juan, de Guadalupe, y Loreto. Sus tropas cercanas a 12,000 hombres debido a los esfuerzos recibidos, estaban dirigidas por los generales Negrete, Berriozábal, Díaz, Lamadrid, Tapia, Alvarez y O'Horan. Negrete con 1,200 soldados y dos baterías de campaña y montaña, defendía las alturas y fue quien llevó el peso de la batalla y a quien se debió el triunfo, auxiliado heroícamente por todos sus compañeros, dirigidos certeramente por el jóven general Ignacio Zaragoza.
De Amozoc, en donde pernoctaron, las fuerzas invasoras salieron en la madrugada hacia Puebla. Lorencez pensó en atacar y vencer a las tropas mexicanas posesionadas de las alturas ello le permitiría apoderarse de Puebla, cuya caída sería un triunfo espectacular para su causa. A las once de la mañana, los franceses iniciaron del fuerte de Guadalupe con dos compañías de zuavos y diez piezas de artillería. La infantería de marina, los fusileros y la artillería de montaña defendían a los atacantes de los embates de la caballería mexicana, situada en la planicie poblana. Al ser atacadas las tropas de Negrete, acudió en su ayuda la brigada de Berriozábal. Zaragoza, personalmente apoyado a la izquierda por la brigada de Lamadrid y a la derecha por la división de Porfirio Díaz, a cuyo extremo situó el resto de la caballería, auxiliaba en la acción. Después de una hora y cuarto de ataque, los franceses habían agotado sin resultado favorable alguno la mitad de sus municiones, por lo cual Lorencez ordenó un ataque general. Hizo avanzar cuatro batallones de cazadores para reforzar a zuavos y marinos, los cuales no lograron adelantar gran cosa, debido al fuego graneado que los mexicanos les enviaban desde Guadalupe y Loreto. La caballería mexicana rodeó a los cazadores que habían quedado de reserva en la planicie, los cuales se defendieron hábil y valientemente. Cuando dos nuevas compañías de zuavos iban a apoyar a sus compañeros en difícil situación, una tormenta, acompañada de copiosa granizada , complicó el avance de los franceses que rodaban por la pendientes resbalosas soportando una lluvia de fuego y agua. Esto obligó al general Lorencez ordenar la retirada, habiendo perdido a 476 soldados y recogiendo a 345 heridos. El ejército mexicano contó con 83 muertos, 132 heridos y 12 desaparecidos.
La derrota del ejército francés en Puebla, el 5 de Mayo de 1862 fue para los invasores un golpe terrible, mas para el pueblo mexicano, dividido, desesperanzado, temeroso de perder nacionalidad ( muy subjetivo, hablaré de las traiciones del mismo Juárez a México en otra ocasión), libertad,y territorio, representó un triunfo de incalculable importancia, el comienzo de un nuevo día. Hombres casi improvisados vencieron al ejército mas poderoso del mundo en ese entonces.
Don Ignacio Zaragoza, el general que guió al triunfo de las armas mexicanas, murió a la edad de 33 años, víctima de tifoidea, cuatro meses después de la batalla.