martes, febrero 01, 2005

De las técnicas y otros demonios...
Giuseppe Di Stéfano es uno de mis tenores favoritos: su gran dicción, a su musicalidad, y a la entrega que hizo en el mundo de la lírica se cocinan aparte, como se dice vulgarmente. Los mejores años a nivel mundial para este tenor fue en los 50's.Sin embargo, el gran PIPO fue criticado por la técnica, o porque aparentemente carecía de ella.
Un gran tenor llamado Giacomo Lauri-Volpi, quien conoció en persona a Caruso y por fortuna vio el desarrollo vocal de la primera parte del siglo XX, en su libro 'Voces parelelas', opina así del 'Pipo':

"...No hay tampoco razón válida para justificar la desorientación que parece ir perfilándose en la voz del siciliano Di Stéfano, que empezó animosamente con "Los pescadores de perlas", en la Opera de Roma, a dar que hablar de sí. Cantaba entonces con naturalidad, sencillez, buen gusto y disciplina "Mi par d'udire ancora" en el tono original y con igualdad de gama. Transcurriendo un poco más de un lustro, dedicándose a "Tosca" y "Gioconda", ha cambiado la técnica; y el abuso de sonidos agudos, verticales entre faringe y pulmones, amenazaría un precoz desmonoramiento, si la sensibilidad y el ingenio del simpático cantante no hicieran esperar un próvido retorno a su naturaleza y su estilo.
Lamentablemente, el espejismo carusiano, tienta todavía a las jóvenes fantasías y alienta experiencias temerarias. Ningún tenor puede sustituir a la "voz del siglo", por la sencilla razón que un genuino tenor no puede aspirar a convertirse en un cantante abaritonado, aunque sea también excelso, pero que no es puramente un tenor. Para cantar a lo "Caruso" es preciso renunciar a la "Lucia", a "La Favorita", a "Los Puritanos", a la "Sonnambula", al "Trovador", a todo el repertorio verista, pasional, que agota el corazón, la voz y la salud. El tenor debe ser tenor, como el barítono y el bajo deben ser tales, como las exigencias del timbre de la ópera lo imponen. Déjese a Caruso en su gloria solitaria, que sobre los demás "vuela como el águila", considerándolo un caso irrepetible en la "ornitología" canora." Muy sabio!!!

En concreto: ningún individuo tiene la voz de otro, sino su propia identidad. ¿Porqué hacer caso a gente que compara tu voz con la de un gran cantante famoso? es un grave error y peor si le crees...Cuidado!!