domingo, octubre 17, 2004

Retomando temas operísticos

La sugerencia de que vuelva de nuevo a escribir por parte de una mosca panzona (saludos flaquín) me puso a reflexionar que hay temas en la vida política, social de mi país y del mundo que inevitablemente uno debe tomar en cuenta: no todo es Opera, compañeros. Pero ahí voy de nuevo. Expondré unas anécdotas puccinianas. ¿vale?:


A Puccini le gustaba las voces femeninas, especialmente las de tesitura aguda. Este especial interés queda claramente reflejada en su opera "Suor Angelica", una opera que no aparece ni un solo personaje masculino.

La única aria para bajo de toda la producción pucciniana es el "Vecchia Zimarra" de Colline en "La Bohème". Puccini consideró siempre este aria como parte "autobiográfica" de su juventud. Según confesó el compositor, cuando era un pobre estudiante en Milán, tuvo que empeñar su propio abrigo para invitar a cenar a una bailarina de ballet del teatro, pese a ser aquel un día helado.

Al comienzo del último acto de Tosca, se oye, a lo lejos, las campanas de las iglesias de la ciudad que tañen sus diferentes toques al alba. Tales toques están especificados por el propio Puccini en la partitura. Según refirió el compositor, durante varios amaneceres hubo de subir al monte Pincio para tomar nota puntual de los sonidos de las campanas romanas al despuntar el alba. En primer término, la gran campana mayor de San Pedro, que emite un Mi grave.

Una de las explicaciones de los seis años de silencio que median entre el estreno de "Madama Butterfly" y "La Fanciulla del West" es la muerte de una sirvienta llamada Doria Manfredi. La amistad personal del compositor con la joven causó los rumores del pueblo y los celos de su mujer. Al final, el músico marchó a Roma por supuestos motivos musicales. Al poco tiempo de marcharse, el 28 de enero de 1909, Doria se suicidó ingiriendo una dosis de veneno. El examen médico del cadáver certifica la virginidad de la joven, por lo que Elvira, la señora Puccini, es condenada a varios meses de prisión por difamación y el matrimonio a pagar una importante suma por daños y perjuicios.

Dicen que a lo mejor Puccini necesitaba competencia con un rival para poder trabajar con la mayor concentración. En Manon Lescaut se trataba de la opera de Massenet, en La Bohème de Leocavallo, en Tosca la lucha con Franchetti por los derechos sobre el libreto, y en Turandot de su profesor Bazzini (él tiene una opera que se llama Turanda, basada en la obra de Gozzi).
Ahí se ven!!