domingo, agosto 22, 2004

La Moraleja de Don Pasquale
El vejete “raboverde” quiso imponer su voluntad , no quiso entender eso de “Sé feliz dejando que los otros lo sean”.
Miguel Solá personificó a Don pasquale con gran maestría y dominio sobre el personaje, así como una atinada dirección escénica logrando arrancar al público varias carcajadas. Mónica Ábrego, orgullo tijuanense, tuvo una actuación fresca y bien lograda. Gregorio González es de esos ‘garbanzos de a libra’ como el ingenioso doctor Malatesta, me recordó mucho a Octavio Moreno, barítono sonorense, por su facilidad en agilidades y agudos. El menos afortunado fue Joel Montero, pero con una voz hermosísima y potencia de tenor lírico-ligero, y digo menos porque se notaba un poco inseguro en su Ernesto, creo que a este tenor de Chetumal le falta un poco mas de técnica y agilidades, así como trabajar su aíre. El aria del segundo acto “Povero Ernesto...E se fia..” no fue cantada completa, solo la mitad. Pablo Varela , director concertador, siempre atinado en cada parte de la obra. Logró, musicalmente, a la Orquesta de Baja California (OBC) sacar muy buen sonido, solo el trompetista, que no ha sido la única vez que no ha estado bien, en otras puestas como en ‘Butterfly’(2002) o ‘I pagliacci’, ha pasado lo mismo.
El coro estuvo soberbio y algunos integrantes participaron como partiquinos, entre sirvientes, cocinero y el señor notario, alcoholizado, personificado por el barítono Emmanuel Franco, estuvo fabuloso. El coro estuvo a cargo de Antonio González, director con gran experiencia y solidez en lo musical. Felicidades a la Opera de Tijuana por otro gran logro. Lo único que lamento es que la representación del viernes y la de hoy se notaron varios asientos vacíos. Pues el público que no asistió se perdío una gran tarde operática....Ahí se ven!!!