jueves, junio 03, 2004

Cuando un amigo se va
Fue de esas personas que, al conocerlas, uno se identifica y queda magnetizado con su trato gentil.
Conocerlo ha sido todo un honor, tratar a una persona tan noble, sencilla, educada, amante de la bohemia y, sumado a eso, conocedor de la lírica, entre la ópera y las obras de concierto, ha sido inolvidable. Don José Ángel Álvarez Lucero, una persona con gran carisma, con porte europeo y poseedor de una voz de bajo cantante de calidad internacional, que al recordarlo cantando "Amapola", "muñequita linda" o las canciones de tangos, con un sentimiento como pocos, es como escuchar a Cesare Siepi o Enzio Pinza. Amigo siempre, sencillo y poniendo atención a todo lo que uno le exponía, así era él. Hoy hubo misa de cuerpo presente. Una misa muy emotiva, donde la gente estuvo atenta al padre franciscano. Sus restos descansarán en la iglesia de San Francisco de Asís. Falleció por una complicación, al haberse fracturado la cadera. Descanse en Paz Don José!!!