lunes, abril 19, 2004

A 38 años de la muerte del "Señor de las Sombras"

Javier Solís, uno de los cantantes mas famosos de la historia de la música comercial de México, murió el 19 de Abril de 1966 a la edad de 34 años. Junto a Pedro Infante y Jorge Negrete, forma una trilogía de "idolos: de la cancion mexicana. El lugar de nacimiento de Gabriel Siria Levario, su verdadero nombre, es todavía polémico: algunos biógrafos comentan que nació en Nogales, Sonora, y otros en la Ciudad de México, que es la más probable.
Desde muy joven participaba en concursos de canto de aficionados, y constantemente los ganaba; un día ganó un par de zapatos .
Al principio usaba el nombre de Javier Luquín cantando tangos, y su estilo se parecía al de "El ídolo" Pedro Infante, pero no fue hasta que el músico y compositor Felipe Valdés Leal lo ayudó. Una tarde de 1958 cuándo Javier Solís grababa "Llorarás, llorarás" bajo la influencia del estilo de Infante, Valdés Leal logró hacer surgir el estilo propio y la voz auténtica de Solís basándose en consejos. Este disco, "Llorarás, llorarás" hizo que se consolidara como el máximo exponente del bolero ranchero no solo en México, sino en Estados Unidos, Centro y Suramérica, y un año después en España.
Grabó mas de 350 canciones y uno de los éxitos más arrolladores en la historia de las ventas en México fue "Sombras" un tango convertido en bolero ranchero que batió muchos records en 1965. Participó en 33 películas, aunque no se consagró en la actuación, la crítica especializada lo elogió. Su hermosísima voz poseía un fraseo inconfundible, dicción perfecta y el ir de registros agudos a los graves sin desafinarse. Ahí se ven...

P.D. Una pregunta: ¿Al idiota del Pablo Montero no le da vergüenza compararse con Javier Solís?

sábado, abril 17, 2004

MIL FELICIDADES, GLENDA!!
Mi Big brother, el buenazo de Humphrey Bloggart, escribió la crónica de un
éxito esperado; aqui transcribo lo que él expuso en su página, no sin antes, enviarle un gran abrazo a la gran "Casta Diva de Sonora" Glenda Callas, como yo le digo. ¿Se parece , no?

“¡¡ENHORABUENA, GLENDA!!


(o lo que es lo mismo: LA EXPERIENCIA DE LA ÓPERA)

Haber llenado el teatro es sin duda un logro personal de Glenda. Su carismática sonrisa contagia un entusiasmo del que no se puede escapar fácilmente; su presencia escénica le facilita desplegar un talento histriónico y vocal capaz de cautivar a cualquier público. A ello hay que sumar un espíritu incansable que le permite por igual participar como actriz en una obra de teatro, dar clases de entrenamiento vocal, aprender el repertorio del coro universitario o preparar un demandante rol operístico.

El de anoche fue el concierto de titulación de Glenda Landavazo, quien es ahora Licenciada en Artes, opción canto, por la Universidad de Sonora. En su primera parte, el programa incluyó canciones y arias de Purcell, Glück, Bellini, Rachmaninoff, Delibes y Penella; en la segunda, selecciones del I y II actos de L'Elisir d'amore de Gaetano Donizetti, en la que la aspirante interpretó el rol de Adina, la soprano protagonista.

La menuda figura de Glenda no parece inmutarse frente al grueso y complicado libreto de esta ópera. Al contrario, su interpretación transmite una gracia natural y una simpatía arrolladora que deja en el público la impresión de que cantar ópera es un asunto sencillo, algo que evidentemente no es así y que le ha costado sufridos años de estudio.

De modo que ahí estaba su público: sus amigos, sus alumnos y sus maestros, sus compañeros teatreros, sus fans y, por supuesto, sus compañeros del Coro de la Universidad que aceptamos el regalo de compartir con ella el escenario en los divertidos fragmentos de El elíxir. Al final de la obra, cincuenta voces se unen a los solistas en una celebración musical que sublima el amor y la comedia, la risa y el gozo, el arte y la vida.

En una fiesta de aplausos, el público de pie reía y gritaba queriendo formar parte de esta noche inolvidable. Las lágrimas de Glenda terminaron por decir al público aquello que las palabras se negaron a expresar: gracias a la vida.

La ópera es una ladrona con clase. Ha robado tanto del resto de las artes, que ha logrado consolidar una vocación especial para convencer y conmover a los espectadores. Más allá de lo jocoso o dramático de un libreto, y pese a la dificultad que pudiera suponer un idioma ajeno, la puesta en escena de una ópera clásica despierta en el público una tremenda curiosidad y un entusiasmo incontenible. El rigor y el entrenamiento de los cantantes-actores e instrumentistas no pasan desapercibido para el oyente. Conforme se desenvuelve la trama, una vocecita se va rebelando en el interior del escucha como una exigencia: "¿no te gustaría ser parte de esta fiesta?”. Lo digo por experiencia, ese es el efecto de la representación operística.

Sería injusto no mencionar aquí la destacada participación de los solistas Jesús León “el Tuti”, en el papel de Nemorino (A la hora de Su Una furtiva lágrima, el público arrojó sobre su persona una lluvia de palmas); Octavio Moreno, haciendo un divertidísimo Belcore; Luis Camarena como Dulcamara; y la socia como Gianetta luciendo su hermoso timbre. El maestro Daniel Villegas sacándole jugo a los teclados y la maestra Marybel Ferrales diigiendo el barco y enderezando el timón.

Un servidor, al lado de los juerguistas Tito Amparano, Ángel Coronel y Pancho Vázquez, desempeñamos el papel de ebrios campesinos que, justo es decirlo, nos sale facilito y convincente; en completa impunidad, medio galón de un modesto Carlo Rossi fue consumido en plena escena por este hato de gargantas al amparo de sus personificaciones (la experiencia en materia de catadores etílicós tiene su lado amable). Bueno, fue una noche para recordar.

¡¡Felicidades Glenda!!"

martes, abril 13, 2004

Caballos de Troya
“Bienaventurados los que trabajan por la Paz,
Porque ellos serán llamados Hijos de Dios” Mateo 5: 9


Caminando por el Blvd. Benitez, me encontré un anuncio de los llamados “espectaculares” en donde se invita a presenciar a Franklin Graham los días 10, 11 y 12 de Junio en La Plaza Monumental de Tijuana, la única Plaza de toros a la orilla del mar en todo el mundo, la entrada es “gratuita”.
Que, ¿Quien es Franklin Graham? Pues es nada mas y nada menos que el hijo del Pastor evangelista gringo Billy Graham , uno de los personajes mas influyentes en la historia moderna del gobierno gringo, un intergrante de la pandilla del gabinete petrolero.

Aquí es donde empieza las contradicciones “cristianas”:
Franklin es el consejero espiritual de George W. Bush y le dio 'el apoyo explícito' a la invasión de los Estados Unidos a Irak.

Este lider cristiano dio su bendición en la ceremonia de toma de posesión de George W. Bush. Su padre, Billy, ha aconsejado a un gran número de presidentes. Pero ahora Franklin tiene problemas con sus amigos políticos por los comentarios realizados recientemente sobre la religión islámica, que define como “malvada, violenta y no del mismo Dios”.
"No creo que sea una religión maravillosa ni pacífica", señaló Graham. “Si abres el Corán y lees sus versículos, verás como se enseña a matar a los infieles, a todos los que no son musulmanes”.
Al pedirle NBC News que explicara esta declaración, Graham repitió su acusación de que el Islam, en su totalidad, es un mal.
“No eran metodistas los que dirigieron los aviones contra esos edificios, no eran luteranos”, apuntó Graham. “Fue un ataque de personas de fe islámica contra este país”. Ese gobierno cree que la Paz se alcanza con la guerra y si ese no es el transfondo, entonces el petroleo es una maldición, la cual arrebata las vidas y no importa que se lleva a su paso.
Ir a apoyar a este señor ya es opción de ustedes, pero yo no apoyo a ninguna invasión . Ahí se ven...

sábado, abril 10, 2004

Requiems

La palabra réquiem proviene de la primera frase del canto de entrada, llamado "introito" o introducción, con que comienzan las celebraciones de las misas de difuntos: \"Réquiem aeternam dona eis, Domine\" (Señor, dales el descanso eterno). El término réquiem, cuyo significado es descanso, se convertirá en sinónimo de misa de difuntos y pasará a denominar estas misas de forma general.


Todas las misas tienen una serie de partes comunes que son cantadas. En el caso del réquiem se omiten algunas como el Gloria, el Credo o el Aleluya y a cambio pueden aparecer otras diferentes como el Dies Irae (Día de la Ira), Lux Aeterna (Luz Eterna) o Libera me, Domine (Libérame, Señor), siendo este último un canto de absolución.


A lo largo de la historia se han compuesto cientos de réquiem, respondiendo muchos de ellos a encargos concretos. Mozart, Cherubini, Berlioz, Verdi, Listz, Fauré, Brahms, Duruflé... y muchos más son autores de este tipo de composiciones.


Merece la pena recordar estas palabras de Schumann: \"un Réquiem es algo que uno compone para sí mismo\". Desde su origen sufrió una importante evolución que llevó en algunos casos a convertirlo en una gran cantata fúnebre con coro, solistas y orquesta, hasta aproximarse incluso al oratorio.


Destacan los réquiem de Verdi y de Berlioz por ser obras a gran escala que requieren de un efectivo orquestal enorme. Berlioz, en su Grande Messe des Morts, compuesta en 1837, cuenta con una gran orquesta de 140 instrumentistas, entre los que destacan las cuatro bandas de viento, los cuatro tam-tams, los 10 pares de platillos y los 16 timbales, que acompañan a las voces. Curiosamente, el réquiem de Verdi recibe el nombre de Réquiem Manzoni, en honor al escritor italiano a quien está dedicado.


Brahms escribió su Réquiem Alemán en 1868 para soprano y barítono, coro y orquesta. En este caso no se trata de una misa de difuntos exactamente, ya que su texto no pertenece a la liturgia católica, sino que está extraído de pasajes bíblicos de meditación y consuelo en alemán. Más que una obra destinada a la liturgia es un canto de carácter espiritual cuyo tema central es la muerte.

Pero puede que dos de los réquiem más escuchados y alabados sean los compuestos por Fauré y Duruflé, ambos caracterizados por la presencia de bellas melodías y por un estilo muy lírico y delicado.

domingo, abril 04, 2004

Las Pasiones según Juan Sebastian Bach
Los cristianos celebraremos esta semana la reflexión mas importante de nuestra religión: La Pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. La forma musical "Pasión" se creó en la Edad Media para cantar o recitar los textos del Evangelio. Ya en el siglo XV se comenzaron a realizar arreglos polifónicos de los textos, algunos de los cuales, ingleses sobre todo, aún se conservan. En ellos, sólo las secciones de la "turba" y de ciertos personajes como Juan, Pilatos o Pedro, están compuestos polifónicamente, contrastando con las palabras de Jesús y los evangelistas, que se interpretaban a través del canto llano, que por esos días se consideraba aún más elevado y puro. Al arribo del siglo XVII en Alemania, las innovaciones del barroco, en el aspecto musical -el estilo recitativo, el aria y la orquesta, entre otros-, más la posibilidad de usar su idioma nativo para la interpretación -como consecuencia de la Reforma de Lutero-, generó un cambio de raíz en este tipo de obras. Cientos de composiciones se suceden y grandes maestros como Schütz, Keiser, Telleman, Händel y, por supuesto, Bach, utilizaron esta forma, con ciertas variaciones, para realizar grandes obras.
Es en esta época que Bach, el gran maestro del Barroco, compone las pasiones de los cuatro evangelistas. La Pasion según San mateo se devide en dos partes principales:la primera desde que se anuncia la traición y muerte de Jesús hasta el "prendimiento" en Getsemaní y la segunda desde el juicio de los sacerdotes hasta la resurrección.
Bach legó una gran cantidad de música bajo su autoría en varias formas musicales; entre ellas las pasiones de los evangelistas. Sin embargo, la confianza que Bach puso en uno de sus hijos mayores tuvo tristes consecuencias después de su fallecimiento. El hijo perdió para siempre varias pasiones compuestas por su padre, que podrían haber sido tan apreciadas como la Pasion según San Mateo y la Pasión según San Juan. Si no hubiese sido por el cuidado que tuvo Carl Phillip Emanuel en conservar los manuscritos de su padre, el mundo podria haberse visto privado de una buena parte de las obras maestras de Bach. Obras complejas que no dejan de ser exquisitas.

jueves, abril 01, 2004

"TATUAJES": NUEVA PROPUESTA DE EUGENIA LEON


Hablar de Eugenia León es hablar de alta calidad vocal, y un orgullo para México. Esta artista polifacética nos presenta su nuevo disco “Tatuajes”. Un disco en donde hay una gran variedad de ritmos , letras y propuestas. La combinación de obras de autores como Joan Manuel Serrat, Alejandro Lerner, Marcial Alejandro, David Haro, Chico Baurque, Reyli y la voz de la León son garantía. Sorprende el saber que la producción corrió a cargo de la misma artista como independiente; lo barato no necesariamente es sinónimo de mala calidad; se demuestra que no se necesitan millones de dólares (como los que le respaldan a muchos “artistas” de plástico) para concebir un producto de esta magnitud. El disco tiene el valor comercial de 80 pesos, y quien lo distribuye es “Samborns”.

Canciones como “Corazón gigante”, “Tatuaje”, “Morir en Paz”, “Y el amor”, contienen ritmos, diría yo, latinizados: desde latin blues, latin jazz, bolero, la balada y ritmos afros y del sur del Continente, así como acompañamiento acústico, un violín huasteco, bandoneón , piano, y cuerdas, ; las letras son poesía pura, no son sonosonetes, tienen algo que, con la mezcla de la música, queda para la posteridad. Presenta una versión de "La bruja" muy "sui géneris". En esta ocasión Eugenia retorna al canto suave y mezza voce, no es operático, como el disco que grabó con Ramón Vargas, de música mexicana con mariachi, que es otro disco maravilloso. Lo recomiendo. Ahí se ven....