miércoles, febrero 18, 2004

Schubert y la opera
Si bien schubert fue uno de los mas importantes representantes de lieder, no lo fue en la Opera; en su excelente libro "L’altro Schubert", Sergio Sablich intenta -con éxito- colocar la gestación de la obra más ‘conocida’ (es un decir) y más trabajada por Schubert en el marco de su relación particular con su casi homónimo, Schober (también él Franz). Sólo que, si en los lieder el músico puede sobreponerse a la mediocridad o inanidad de los textos de Schober, en la ópera eso le cuesta, sobre todo por su falta de dominio -o de instinto, si se quiere- escénico. Así, el libreto es de aquellos que justifican a quienes rechazan los titulados, y la música -por lo general bellísima- no resulta para nada ‘dramática’ en la primera acepción del término. Si se toma el principio del segundo acto (el primero es demasiado largo, para empezar), al bello relato de ‘Troila’sigue el ‘aria’ tan romántica de ‘Alfonso’: y bien, juntas resultan monótonas, cuando no lo son.
Este es un escrito de J. E. Brown y Eric Sams :
""El fracaso de las óperas de Schubert para sostenerse en el escenario o, incluso para lograr ser escuchadas, se atribuye habitualmente a sus libretos. Si exceptuamos 'Die Verschworenen', tales libretos son algo pedestres(baja calidad), sus tramas argumentales son complicadas y con frecuencia requieren una laboriosa maquinaria escénica. Schubert acopló a estas piezas teatrales una música que en términos generales posee un valor secundario, si bien a menudo, y especialmente en sus últimas obras, es plenamente característica. Los recursos son infinitos, y en ellas hay un asombroso dominio del equilibrio entre el espíritu y la dinámica de lo que se está desarrollando en escena, y su desarrollo temático en la orquesta. A medida que avanzamos desde 'Des Teufels Lustschloss' (D. 84) a sus últimas óperas, se advierte una nítida evolución de su estilo operístico: la música incrementa su colorido, su fluidez y sus horizontes. Se trata de algo distinto a la evolución de sus canciones o su música instrumental; pertenece por entero a esta desconocida esfera de su música. Se da un amplio uso, por ejemplo, del recitativo con un rico acompañamiento, muy independiente; la figuración se hace más compleja y se entrevera con las voces y la orquesta, como en los dúos de Florinda y Maragond ('Fierabras', nº 9) o de Alfonso y Estrella (nº 12), algo absolutamente distinto a lo que sucede en las canciones. Los exordios y ritornellos, que en las primeras obras no eran merecedores de mucha atención, alcanzan la misma individualidad e importancia que en las últimas canciones, hasta llegar a 'Fierabras', donde hay un momento de emocionante delicadeza, en que un pasaje en la mayor, que anuncia la escena entre el rey Karl y su hija Emma, resulta bellamente alterado en la orquesta cuando entra Fierabras y se pone a contemplar con silencioso arrobo a la princesa." Hay mas pero por el momento les dejo que disfruten este interesante escrito..