jueves, diciembre 18, 2003

La sonámbula: obra maestra del bel Canto
Juan Diego Florez en " La Sonámbula"
Hablar de Vincenzo Bellini (1801-1835)(Vivió solamente 33 años!!!!!!)es hablar, junto a Gaetano Donizetti y Gioacchino Rossini,de uno de los exponentes más importantes del Bel Canto italiano un exigente del virtuosismo vocal .
Contando con 30 años, Bellini compuso esta Opera con el libreto de Felici Romani,y la obra está basada en un argumento de Eugène Scribe para un ballet-pantomima de Jean-Pierre Aumer "La Somnambule ou l'Arrivée d'un nouveau seigneur" con música de Ferdinand Hérold para la Ópera de París en 1827. La ópera se estrenó en el Teatro Carcano de Milán el 6 de marzo de 1831. Obtuvo un gran éxito que logró eclipsar el que había alcanzado su más inmediato rival, Donizetti, con el estreno, unos meses antes, de Ana Bolena. En España se estrenó en el Teatro del Príncipe de Madrid, el 21 de julio de 1834.
La fatalidad complica la vida de la protagonista; pero es vencida. Amina es sonámbula. Está para casarse, lo que se celebra en el pueblo con una fiesta. Pero aquella noche, en estado de sonambulismo, entra en el dormitorio del joven Conde Rodolfo. Este es un caballero y, al darse cuenta de lo que ocurre, se arroja por la ventana de la habitación para que no quede deshonrada la muchacha. Pero hay una rival, Lisa -enamorada del novio, Elvino-, que sorprende a Amina echada en la cama que correspondía ocupar al conde, y llama a Elvino y otros. El novio despierta a Amina, y, a pesar de las manifestaciones de extrañeza de ésta, le reprocha su infidelidad, y, aunque más adelante el mismo conde le asegura que la muchacha es inocente, Elvino sigue pensando mal, y reclama a ésta el anillo de esponsales. Inicia relaciones con Lisa; pero la madre adoptiva de Amina enseña a Elvino un chal de aquélla que ha encontrado en el dormitorio del conde, con lo que Elvino desespera y abomina contra todas las mujeres. Y entonces ven todos a Amina, que, otra vez en estado de sonambulismo, camina peligrosamente sobre la viga de un molino mientras canta una triste canción de amor. Con todo esto se convence Elvino, y quedan todos satisfechos, menos Lisa.