domingo, diciembre 28, 2003

EL ETERNO LIGERO: ALFREDO KRAUS
Tenor ligero: Comencemos con la palabra Tenor: es la voz mas aguda en el hombre, en la mujer se le denomina Soprano; Ligereza; cualidad de la voz, ya sea tenor o soprano, en donde el sonido es de un color claro y dulce, otras de las cualidades, pero no es regla, es que alcanza notas sobreagudas con facilidad.
Alfredo Kraus Trujillo nació en Las Palmas en 1927. Aunque comenzó estudios de peritaje industrial por deseo paterno, pronto se dedicó al estudio de canto con Mercedes Llopart. Debutó en el Teatro Real de El Cairo en 1956 con el papel del Duque de Mantua en el Rigoletto de Verdi. Posteriormente hizo lo propio en Turín con el rol de Alfredo Germont de La Traviata, repitiendo al año siguiente en Londres. En la temporada 1957/58 cantó en el Teatro Sao Carlo de Lisboa La Traviata con Maria Callas. Su debut en el Covent Garden de Londres se produjo en 1959, con el papel de Edgardo en Lucia di Lammermoor, uno de sus más logrados papeles. En 1960 actuó por primera vez en el Teatro alla Scala de Milán, encarnado el personaje de Elvino en La Sonnambula, para seis años después debutar en el Metropolitan House de Nueva York otra vez con Rigoletto. Kraus ha sido considerado como el mejor tenor ligero de su generación, destacándose su perfección técnica, la claridad de dicción y su dominio del agudo, alcanzando el Mi bemol Los críticos han justificado la longevidad de su carrera en su cuidado repertorio que se limitó a la música que mejor se adaptaba a su voz. En 1991 se le concedió el Premio príncipe de Asturias. Ha tenido la gran virtud de que todo lo que ha cantado lo ha cantado a la perfección y con el estilo y la técnica más depurada, pero si hubiese que destacar algún personaje, nos quedamos con sus magistrales Duque de Mantua, Des Grieuxm, Werther, Nadir, Edgardo, Don Ottavio, Conde Almaviva, Alfredo, etc. Tras la muerte de su mujer en 1997, Kraus ha estado sumido en una profunda tristeza que le hizo pensar incluso en la retirada definitiva de los escenarios líricos. Pero demostrando su gran entereza y personalidad, había seguido ofreciendo conciertos hasta que, en 1999, una grave enfermedad ( cancer en el pancreas al parecer) lo llevó de nuevo junto a su amada esposa.
Alfredo Kraus está considerado por una gran mayoría de los aficionados a la Lírica como un Mito, este calificativo habrá de cobrar más fuerza si cabe puesto que los múltiples repasos que se harán a su vida y a su trayectoria artística no harán otra cosa sino confirmar que ha sido uno de los más grandes cantantes líricos del siglo que nos ha tocado vivir.

F.S.M.