domingo, noviembre 23, 2003

La excepción hace la regla



MARCELA ROBLES
Marcela Robles nació en la ciudad de Hermosillo Sonora. Es ahí donde se acerca a la música integrándose al coro universitario de la Universidad de Sonora. Marcela participa en muchos eventos culturales como cantante solista y simultáneamente hace spots y jingles publicitarios para empresas reconocidas en el medio local y nacional. Marcela en 1992 se integra como vocalista del grupo sonorense Stretto, cubriendo repertorio sacro y de jazz. En 1994 Termina sus estudios universitarios de Psicología y a la par inicia sus estudios de canto operístico en la Universidad de Sonora. En 1996 decide irse a radicar a la Ciudad de México donde estudia canto con el maestro Gabriel Mijares durante dos años. Marcela realiza una serie de presentaciones para el INSTITUTO DE CULTURA DE LA CIUDAD DE MEXICO alternando al lado de figuras importantes como Betsy Pecannins, Margi Bermejo, Lila Downs, entre otras.

Marcela recibe la invitación en el 2001 de irse a radicar a Guadalajara para realizar su primera producción al lado de Jorge Estrada, músico compositor y arreglista. Su disco
Universo compartido, es el resultado de esta fusión. Figuras de la talla de Vicente Garrido, Mario Ruiz Armengol, Alberto Cortez, son maestros que Marcela tuvo el privilegio de conocer e incluír como compositores de primera para “Universo compartido”. Paralelamente en este tiempo Marcela trabaja al lado de Alejandro Fernández como corista en su gira en centro y sudamérica en el 2001.

Marcela Ro, como se hace llamar actualmente, ya ha terminando la segunda producción discográfica de su carrera y su primera producción como solista, interpretando temas inéditos de la autoría de la productora general Mati Covarrubias, y los arreglos de Nando Hernández en la producción musical, con una propuesta de contenido y música muy contemporánea, en un género de pop al que Marcela llama “con sentido”, abarcando desde el pop con ligeros elementos de rock hasta el bosanova y balada, que juntos dan origen a una fusión muy peculiar.

¿ A qué le canta Marcela Robles?

Marcela Ro, es una mujer que le canta al amor, pero no de una manera dramática, sino desde una actitud gozosa, sensual, sin drama. Marcela Ro le canta a la maravilla del encuentro, al proceso de conocerse a sí misma. Le canta al despertar de su cielo, pues muy a menudo la asaltan sus infiernos personales. Marcela Ro constantemente busca, y mientras encuentra, comparte lo que va descubriendo. Es un poco irreverente pero al mismo tiempo espiritual, con una sed infinita de Dios y desde su imperfección, le canta.


Aún se encuentra en los detalles últimos la edición de este disco, en este particular momento en que la industria del disco se encuentra amenazada por la piratería y el bajo presupuesto de los sellos discográficos. Pero mientras Marcela Ro, sigue soñando y creyendo que su sueño de cantar y compartir historias con sentido, es posible.

Si estás interesado en adquirir el disco UNIVERSO COMPARTIDO de Marcela Robles / Jorge Estrada puedes escribir a vox_femina@yahoo.com.mx y enviarnos tu dirección y nombre completo para enviártelo al destino que desees. El costo del CD es de $100.00 más gastos de envío. COMPRALO YA!!!



sábado, noviembre 22, 2003

EL COMPLEJO DE " MICHIGAN J. FROG"
Michigan J. Frog

Hace tiempo que quería escribir sobre este tema, esta caricatura de la rana bailarina y cantante(voz abaritonada) famosa por cantar: " Hello my baby, hello my honey..." apareció el 31 de Diciembre de 1955 creada por Chuck Jones y Michael Maltese, es la mascota oficial de la WB. SU talento al bailar y al cantar, incluso el aria de Figaro de " Il barbiere di siviglia", solo, puede ser vista por una persona, pero ésta es presa fácil de la ambición y hace todo lo posible por mostrar al mundo su descubrimiento,y hacerse millonario de la noche a la mañana pero, al quererlo hacer sacrifica todo por la rana , que al presentarla en público, !oh desilusión!!! esta no hace mas que croar con simple anfibio un gran "CRRRRRRROOOOOOAAAAR"!!!!. He conocido voces excepcionales, únicas, maravillosas pero que sufren de este complejo, el cantar como verdaderos ruiseñores cuando estan con el maestro, pero que en público pierden la gracia, los nervios los traicionan, pasan un verdadero suplicio a la hora de enfrentar al público. Es algo extraño, pero cierto, a veces es pasajero si el alumno persevera...pero otras veces se vuelve un verdadero tormento.Y tu, cantante, sufres de este complejo??? Ahi se ven
P.D. Felicidades a todos los músicos y cantantes en éste su día!!!

martes, noviembre 18, 2003

Opera en Futurama
Fry tocando el "Holófono"/Futurama

La serie de dibujos animados "Futurama" presenta opera; me gustó mucho el ingenio con que imaginan Matt Groening, Dan Castallaneta y su equipo y ven el futuro de la Opera dentro de casi 1000 años. En esta ocasión presentaron " The Devil's Hands are Idle Playthings"; una posible traducción sería: 'las manos del diablo son cosas ociosas del juego".
El episodio fue estupendo, de principio a fin. Se pudo apreciar una buena conjugación de las situaciones que se proponían a lo largo del capítulo: el inalcanzable deseo de Fry de conquistar a Leela, y ella contando su delirio por los músicos, originan que el robot Bender lleve a Fry al infierno de robots, y logran, en un juego de ruleta, un trato con Diablo Robot, que consistía en intercambiar las torpes manos de Fry con las habilidosas de Diablo Robot.

Fry empieza a hacer hazañas con sus manos (como desbaratar y armar a Bender en segundos), pero la que sin duda cautiva a Leela, es su novedosa habilidad para tocar el Holófono (creo que así se llama). Entonces aparece el robot Hedonista que propone a Fry escribir una ópera, y Phillip Bender no desaprovecha esta oportunidad para escribir: “Leela, orphan of the stars”. Mientras tanto, Diablo Robot que suplica insistentemente a Fry que le devuelva sus manos, llega a un acuerdo con Bender, e intercambia el trasero de éste por un claxon en su nariz. Bender, al querer jugarle una broma a Leela, la deja completamente sorda, por lo que no podría escuchar la ópera de Fry. Esa noche, Fry inspirado, empieza a relatar en la obra la vida de Leela. Durante el receso, Diablo Robot hace firmar un contrato a Leela, en que la mutante le daría su mano izquierda a cambio de oídos nuevos (los de Cálculon). La segunda parte de la obra se ve interrumpida por Robot Devil, que muestra el contrato donde Leela se compromete a darle la mano, pero en matrimonio. Para impedir esto, Phillip J. Fry decide resignado, devolverle las manos a Diablo Robot, con lo que se vuelve de nuevo incapaz para tocar cualquier instrumento musical. La ópera termina en un fiasco.
La escena que vendría a ser el final de la Serie, es cuando Fry queda en el escenario, y todo el público se marcha, a excepción de Leela, que le dice a Fry: "Quiero que me enseñes como termina". Fry dibuja torpemente, a Leela y él acercándose, dándose un beso y caminando, de la mano, hacia el horizonte. y ahi termina

Fue interesante la parte de la ópera, y como se describían con melodías todos los actos, además de la aparición de casi todos los personajes de la Serie, desde Zapp Brannigan, hasta Richard Nixon. El sarcasmo y humor estúpido estuvo presente en todo momento (inclusive con toques simpsonianos).
Lo negativo es que la parte cantada estuvo en inglés, talvez debido al presuroso doblaje. Lo rescatable de ésto último es oir la voz de Dan Castellaneta interpretando a Diablo Robot.

domingo, noviembre 02, 2003

Celebran a los muertos con música de concierto
Ofrendan ‘Misa Azteca’

Periódico Frontera 01/11/03
Tambores, coyoles, guitarras y violines se sumaron al coro de voces que desde la Sala de Espectáculos del Cecut reprodujeron el rito de la liturgia católica en la versión mestiza de Joseph Julián González
Por Patricia Blake
pblake@frontera.info
La magia de lo prehispánico se combinó con la música de concierto como parte de una ofrenda a los muertos en la “Misa Azteca”, en la que participaron más de 40 músicos y cantantes en escena.
Frente a una pequeña ofrenda a los muertos, formada de cempasúchiles e incienso, la Orquesta de Baja California combinó su música con la del grupo Tribu, que tiene más de 30 años de interpretar música Azteca en México.
La tradición americana de tambores y coyoles se mezcla con la europea de guitarras y violines en esta pieza compuesta por el músico chicano Joseph Julián González, quien encontró en estos sonidos la forma de mostrar la forma en que se han ido tejiendo las culturas actuales.
Con las voces de los miembros del vocal clásico y las de los solistas Florencia Tinoco, José Plazola y Carolina Orozco, se desarrolló durante poco menos de una hora este singular concierto que tiene una estructura similar a la de los cantos de una misa católica.
Después de seis años de haber sido estrenada, esta obra atrapó a los asistentes por la originalidad de sus sonidos que recuerdan las raíces mexicanas pero también la conquista española y el mestizaje.
Los músicos de la OBC, vestidos con su acostumbrado frac negro, tocaban sus instrumentos mientras el coro interpretaba “Cordero de Dios”; sobre una tarima y vestidos de manta, los integrantes del grupo Tribu seguían las partituras esperando el momento de hacer sonar sus tambores dentro de la pieza.
Aunque podría parecer difícil mezclar la formación musical de los integrantes de la OBC con la de Alejandro Méndez, Ramiro Ramírez, David Méndez y Agustín Pimentel, quienes son etnomusicólogos por la Escuela Nacional de Música de la UNAM, y miembros fundadores del Archivo etnográfico Audiovisual del Instituto Nacional Indigenista, este concierto demostró que sí es posible.
En un contraste musical y visual, las voces operísticas destacaron este espíritu del concierto cantando en latín, náhuatl y español esta misa simbólica que se realizó en la Sala de Espectáculos del Cecut y a la que acudieron más de 600 personas.
Final espectacular
En esta obra rica en sonidos de percusiones, la orquesta estuvo a cargo del director huésped José Areán mientras que la dirección coral fue de Ignacio Clapés.
Entre letras en las que se identificaban fragmentos de los cantos “Hossana” y “Aleluya”, además de textos tomados de “Cantares Mexicanos”, se desarrolló esta propuesta contemporánea que refleja parte de la historia musical de América.
Conforme avanzaron los ocho movimientos que integran la obra, la música tomó un dramatismo que se acentuó en la última parte, en la que todos los músicos y cantantes que estaban sobre el escenario se unieron a una sola voz.
Después de un final de sonido espectacular, los asistentes aplaudieron durante más de 5 minutos, mientras se retiraban los músicos; finalmente el director decidió volver a salir a escena e interpretar otra vez la última parte de “Misa Azteca”.
En un espectáculo de música, religión y tradiciones, se realizó este festejo en el marco de Día de muertos, que fue también el tercer concierto de la temporada anual de la Orquesta de Baja California.