viernes, agosto 01, 2003

LA CATEDRAL DE LA OPERA MUNDIAL: TEATRO ALLA SCALA DE LA CIUDAD DE MILAN, ITALIA

Situado en la Piazza della Scala de la capital lombarda, su nombre es sinónimo de ópera y se le considera el primer coliseo del mundo. Ocupa el solar en el que primitivamente estaba la iglesia de Santa María alla Scala, y fue erigido entre los años 1775 y 1778 según los planos del arquitecto Giuseppe Piermarini (1734-1808), inaugurándose en el último año citado con el estreno de la ópera Europa riconosciuta, de Salieri.
Su elegante fachada está coronada por un tímpano que representa el carro de Apolo y no ha sufrido modificaciones desde su construcción, a diferencia de lo ocurrido con su interior, en el que la policromía dieciochesca original de la decoración fue sustituida en 1830 por una ornamentación dorada de estilo neoclásico.

Destinada a sustituir el antiguo teatro ducal, destruido por un incendio, la Scala se caracterizó desde sus primeros años por su afán de mantenerse en cabeza de los teatros líricos, adoptando para ello las continuas reformas que traía el progreso: así, fue el primer teatro del mundo que tuvo iluminación eléctrica, en 1883; un cuarto de siglo más tarde, en 1907, hubo de hacer ingentes obras para constuir el gran foso para la orquesta, que también fue en ese momento el más amplio y cómodo que existía; sucesivas ampliaciones de aforo, por otra parte, lo han llevado a las 3200 localidades de que dispone en la actualidad. Mucho más que su teatro, la Scala fue el centro público de las actividades del Risorgimento, y aún después de la independencia y unificación mantuvo la primacía entre todos los teatros líricos italianos hasta el punto de que la mayor parte de los estrenos del siglo de oro de la ópera se realizaron en ella. También en su ámbito se ha configurado la actividad musical de las mayores editoras musicales, como es el caso de Ricordi y Sonzogno.

Dirigida durante los años 20 por el genial Arturo Toscanini –tal vez el director de orquesta más célebre del siglo XX-, la Scala sufrió graves daños durante los bombardeos aéreos de 1943, pero su espíritu resurgió briosamente ni bien concluida la segunda guerra mundial, y que fue el primer monumento público italiano que se reconstruyó tras la contienda. Aqui estudió mi maestro Jesús Li Cecilio, nos comentó que él tomaba clases en el salón del segundo piso de este gran teatro, con la gran mezzosoprano Giulietta Simionato, ahi se ven...